Yo soy simplemente Sasha. Una mujer con muy pocos tabúes, 35 años, profesional y libre.
A causa de una educación religiosa muy severa, hasta los 20 años creí que el sexo era el peor de los pecados, y que de sólo pensar en eso, me aguardaría el infierno.
Hasta que a los 20 años perdí la virginidad, y con ella, mi sentir religioso, mis tabúes, y mis miedos. Y por supuesto, me gané un lugar de privilegio en el mismísimo averno.
En estos 15 años, no recuerdo un sólo día sin haber gozado sexualmente, ya sea acompañada o sola, porque creo firmemente en que no hay mejor manera de encarar el día que con un buen orgasmo.
Lamentablemente no puedo tener una relación formal, porque no encontré el hombre que entienda que yo separo en forma tajante el sexo del amor, y por lo tanto, me resulta muy dificil (o prácticamente imposible) negarme ante la posibilidad de tener buen sexo.
Por otra parte, soy extremadamente sincera, por lo que no podría mantener mi estilo de vida ocultandoselo a la otra persona. El día que formalice con alguien, deberá ser aquel que sea capaz de compartirme sexualmente con otros, con o sin su presencia, y sin reclamos posteriores.
Mientras tanto, soy plenamente feliz con la vida que llevo.
Una breve introducción
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario